domingo, 6 de septiembre de 2009

En este punto

Hace algunos días, siendo precisa, el 24 de agosto, llegué a un punto en mi vida (o ese punto me alcanzó), en el que sentí mi sol distante, muy distante. Aún esta presente ese vacío interior que me causa la lejanía de mi pequeña nieta. Sé que está bien, que disfruta las nuevas experiencias, el nuevo lugar, la nueva escuela, los nuevos amigos, pero añoro sus cálidos abrazos, sus preguntas, sus risas, su voz, su infinita dulzura.Solo espero tener la oportunidad de abrazarla de nuevo, de contarle un cuento, de preparar juntas, otra vez, las galletas de avena que tanto le gustan.